El 92% de la población está expuesta a una contaminación que supera los límites marcados por la OMS. Y además de poner en riesgo nuestra salud, también hace lo propio con la piel: deshidratación, arrugas, flacidez o manchas son algunas de las consecuencias. Estos son los tratamientos de Medicina Estética capaces de combatir los efectos de la polución en la piel.
¿Qué le pasa a la piel en la ciudad?
Comencemos por definir el término polución. Según la Real Academia Española, significa «Contaminación intensa y dañina del agua o del aire, producida por los residuos de procesos industriales o biológicos».
La piel es el órgano más grande del cuerpo y además es el más expuesto a las inclemencias y a la polución en las grandes ciudades, por lo tanto es lógico que necesite unos cuidados específicos. Dicha contaminación interfiere directamente con dos de las funciones cutáneas: protección e intercambio. Por ello, los cuidados de la piel urbana deben ir encaminados a que la piel “respire”, por un lado, y por otro a aportar elementos que haya perdido y armas para que se pueda defender de las agresiones contaminantes. El cutis, ante la contaminación, sufre los siguientes problemas:
• Oxidación: Arrugas, manchas, flacidez. La polución genera radicales libres, que aumentan el daño oxidativo, y este a su vez produce los síntomas mencionados. Hay estudios que corroboran la relación entre léntigos (pequeñas manchas oscuras) y los malos humos generados por los vehículos, por ejemplo.
• Disminución de la función barrera: La piel expuesta a los hidrocarburos y las partículas en suspensión está más sensible, porque pierde la facultad de defenderse por sí misma.
• Sequedad y deshidratación: Las partículas en suspensión deshidratan la piel y contribuyen al envejecimiento prematuro.
¿Qué tratamientos cosméticos son los más apropiados?
Es imprescindible limpiar la piel a conciencia y a diario para eliminar los residuos acumulados durante el día, y aportar antioxidantes (Vitamina C y E) para combatir los radicales libres generados por la polución. Esto puede hacerse con sérums, concentrados, cremas y mascarillas. Además, nunca debe faltar la protección solar antes de salir de casa, que debe ser alta: lo ideal es un SPF 50 todo el año, y activos que hidraten y fortalezcan la barrera natural de la piel, como el ácido hialurónico o las ceramidas.
¿Existe una dieta anti-contaminación?
Una dieta rica en antioxidantes (frutos rojos, kiwis, naranjas, mandarinas, tomates, verduras de hoja verde), en ácidos grasos (aceite de oliva virgen extra, salmón, caballa, sardinas, frutos secos, aguacate) y en maíz, que se ha revelado como un alimento rico en flavonoides, que ayudan a las defensas del organismo contra sustancias tóxicas, ayudará también a nuestra piel a combatir los efectos del dióxido de carbono, el nitrógeno y el plomo.
Tratamientos anti-polución de Medicina Estética
• Luminosity, “Efecto buena piel”: La combinación de bioestimulación (vitaminas, aminoácidos y minerales) con Peeling y Mascarilla personalizada consigue revitalizar el rostro, el cuello y el escote, las zonas más castigadas por la polución. Luminosity estimula la dermis, fabrica nuevo colágeno, ilumina y difumina las arrugas.
• Flash Face: Hidratación y luz. Ácido Hialurónico no reticulado Profilho combinado con mascarilla, para aportar una intensa hidratación y brillo, perdidos por culpa de los agentes contaminantes. Se aplica en 5 puntos estratégicos del rostro, añade buena hidratación, buena cara y cierra los poros. Se combina con mascarilla, y en su versión Premium, con vitaminas y peeling.
• Collagen Plus: El lifting discreto. Radiofrecuencia combinada con ultrasonidos (Exilis) y bioestimulación facial. Aporta colágeno, firmeza y luminosidad.
• Dermapen: el lápiz anti-imperfecciones. Esta técnica de micro-needling renueva la tez, promueve la formación de colágeno y trata manchas, arrugas e imperfecciones. Es como un lápiz, cuya punta tiene agujas diminutas que crean micro-heridas que el organismo se encarga de reparar automáticamente.
Fuente: expertosenmedicinaestetica.es